Ordenador cuántico universal


IBM prepara el primer ordenador cuántico universal.

El objetivo de IBM es desarrollar un ordenador cuántico universal con 50 qubits en una primera fase. Aseguran que una máquina así superaría en rendimiento a las mejores supercomputadoras de la lista Top500. Aunque IBM no ha dado fechas de cuando estarán disponibles los primeros IBM Q, no se podrán comprar en las tiendas. Estas máquinas no están pensadas para procesar textos o jugar. Solo grandes corporaciones o centros de investigación pueden sacarle partido.

Además, los qubits son muy delicados. Como le sucede a otras partículas, la menor perturbación térmica o electromagnética puede alterar su estado, provocando errores. Por eso los qubits se mantienen a temperaturas cercanas al cero absoluto. Esto hace aún más impracticable la idea de comercializar las máquinas directamente.

Los ordenadores clásicos son extraordinariamente potentes y seguirán mejorando y sustentando todo lo que hacemos en los negocios y la sociedad. Pero hay muchos problemas con los que nunca podrá enfrentarse un ordenador clásico”, decía el vicepresidente de IBM Systems, Tom Rosamilia, durante la presentación del plan para construir los IBM Q. “Para obtener conocimiento desde lo más complejo, necesitamos un ordenador cuántico.

Y es que IBM no es la única que persigue el sueño cuántico. También lo buscan Microsoft o Google, y cada una con un enfoque diferente. De hecho, ya se pueden comprar ordenadores cuánticos por unos cuantos millones de dólares. Son los D-Wave que fabrica la compañía canadiense del mismo nombre. En enero de este año anunciaron la disponibilidad de su D-Wave 2000Q. La cifra se refiere a los 2.000 qubits que tiene la máquina bajo un complejo sistema de refrigeración.

Pero los 2.000 qubits de D-Wave no son necesariamente más que los 50 qubits de IBM. Es otra las extrañezas de la informática cuántica. Las computadoras canadienses usan un método llamado temple cuántico que, aunque ha facilitado su desarrollo, las limita a tareas muy específicas. Google, por ejemplo, compró una D-Wave para explorar el uso de la inteligencia artificial en las búsquedas.

https://tecnologia.elpais.com/tecnologia/2017/03/06/actualidad/1488762376_465834.html